jueves, mayo 31, 2007

Amarte mata

"Las cuitas del joven Werther", novela romántica escrita por Johann Wolfgang von Goethe, trata la trágica historia del joven Werther, quien era un escritor bastante sensible y sobre todo apasionado por su labor, gustaba de la literatura y de las "tradiciones simples de los campesinos". Por lo que decide residenciarse en un pueblo llamado Wahlheim, allí como en toda historia romántica conoce a Lotte una mujer bellísima y responsable, que penosamente estaba comprometida con otro hombre. Werther, al verse sin ninguna esperanza de poder amar libremente a Lotte decide establecer una excelente relación de amistad con esa pareja. Pero su alma estaba llena de penas y desasosiego, y al no soportar ese dolor decide irse a Weimar. Ya en Weimar, le llega la noticia del matrimonio de la mujer que ama, sumiéndose en un profundo dolor, entonces, decide regresar a Wahlheim, allí visitaba a Lotte en son de amistad, aunque ello realmente molestó un poco a Alberto, por lo que Lotte decide romper esa relación tan íntima. Pero la última visita fue la que determinó el desenlace de la historia, ya que Werther recita el poema Ossian, llenándolos de emoción por lo que se besan y en ese momento Werther se da cuenta que jamás podrá vivir sin ella y que aquel triángulo amoroso debe romperse con la muerte de uno de los tres. Werther al ser tan noble e incapaz de asesinar a alguien toma la decisión de suicidarse, por lo que pide a Alberto dos pistolas supuestamente para ir de caza. Pero Lotte entendió de inmediato cual era la verdadera intención. Werther muere sin alcanzar su propósito de ser amado por Lotte. Esta triste historia, nos traslada a un mundo real donde sabemos que a veces lo que más queremos jamás nos pertenecerá, lo que nos causa frustración y despecho sobre todo cuando se trata de amor y desamor...

LA CABEZA DE MISTER TAYLOR

Mister Taylor, esta especie de reportaje periodístico, escrito por Augusto Monterroso, trata temas de la coyuntura global del consumismo y como este nos afecta en la cotidianidad, proponiendo como ejemplo en este relato de Mister Taylor, el tráfico de tzantzas desde la Amazonía hacia esos coleccionistas excéntricos de los países del Norte. La historia lleva una carga cultural reflexiva bastante fuerte, con respecto a como la sociedad mundial está siendo afectada y manipulada para alcanzar fines de lucro y acumulación de capital, lo cual se evidencia dentro de la historia cuando Mister Taylor, al verse impotente y bajo la presión de su tío, ya que no puede conseguir más cabezas reducidas tras haber manipulado conflictos entre tribus para conseguirlas, sin ninguna cohibición decide matar gente para mantenerse dentro del mercado del tráfico de estas “colecciones primitivas”. Pero como todo acto tiene una consecuencia, tras algún tiempo de traficar con Tzantzas, Mister Taylor tiene un final trágico, ya que su cabeza fue reducida y enviada a su tío en una caja, este final casi imprevisto simplemente nos muestra una realidad socio-colectiva y cotidiana ya que Mister Taylor es como la sociedad de consumo, esta se apodera de aquellos procesos místicos-ancestrales y los convierte en productos a la venta; siendo de esta manera nosotros quienes somos asesinados para que nuestras cabezas sean reducidas y no seamos capaces de pensar o decidir. El individualismo, la ambición, el arribismo, son sinónimos de presente, hoy vivimos en un mundo de ensimismamiento donde lo importante es la obtención de dinero y riquezas más no como se lo consiga, sometiéndonos de esta manera a los designios de nuestro dios… Taita Dólar.

miércoles, mayo 16, 2007

SOY UN CLANDESTINO

Han pasado 12 años desde mi exilio de Chile. Pinochet ha enviado una lista de los que pueden volver a mi país y no estoy incluido. Hoy he decidido cambiar de nombre, de imagen, de vida y de trabajo, soy otra persona, ya no sé ni quien soy. Miguel Littin ha muerto, el cineasta, el exiliado… Ahora soy un clandestino en mi propio país. Al fin entré a Chile, “mi esposa” no es más que un invento incluso mi rostro es una mentira. ¿Por qué estoy aquí? –me preguntan-, ¿Cuáles son mis intenciones visitando Chile?, al lo que respondo como un exitoso hombre de negocios uruguayo. Pero mi verdadera intención estaba en documentar la vida en Chile bajo la dictadura. Realicé algunas entrevistas con chilenos comunes y corrientes y con gente de movimientos de la resistencia que operan clandestinamente, incluso obtuve una entrevista con un líder de la insurgencia, han pasado seis semanas de arduo trabajo, de mostrar una realidad fría y difícil. Que difícil es sentirse un extraño en la propia tierra, que terrible es ser quien no se es, el destierro, la soledad, el cambio de identidad te vuelven obsoleto como el “yo”. El regresar a Chile me trajo cientos de recuerdos, de memorias de una vida que fue frustrada por no aceptar un autoritarismo, por criticar el sueño de unos pocos y por alcanzar la liberación de muchos. Las dictaduras alrededor de todas América Latina, son y serán siempre ese eslabón maldito que nos sumió en la distancia, el miedo, la soledad y la muerte a cientos de hermanos, que ocultó la paz y la sumergió en sangre de todos los desaparecidos, y aun más grave para mí es ser un extraño en mi propia tierra. Soy un clandestino, un ocultado y un invalidado, no soy quien fui en mi propio país, el estar exiliado me enseñó que le debo mucho al suelo en que nací, más no a esas políticas que me tachan como un infame ladrón o un asesino, porque no entienden nada, y no lo van a entender, quiero ser yo de nuevo, quiero abrazar a mis hermanos, a mi suegra, quiero caminar tranquilo por mis calles, quiero tantas cosas y aun no tengo nada… pero al menos sé que mirando al horizonte los pies aún caminan y la sangre derramada será cobrada con creses, solo quiero se Miguel Littin, el cineasta Chileno, el dueño de mi identidad y de mi país...