¿Por qué debo leer la Biblia?
Tratando de encontrar respuesta a esta pregunta desde hace algunos días. Tanto tiempo ha pasado desde que no veo una Biblia. Recuerdo claramente la última vez que la intenté leer, realmente fue un fracaso, examiné apenas dos párrafos del Génesis y me aburrió tanto que dejé ese libro en el olvido junto con los textos de Carlos Cuauhtemoc Sánchez.
Ya transcurrieron 8 años de ese encuentro sin razón y esta vez me ha tocado la tarea de desempolvar la Biblia e intentar entenderla. Mientras la buscaba en algunos rincones de la casa, le preguntaba a mi papá que me diga algo sobre la Biblia y él solo se limitó a responderme “Ah, ese libro es la puta más grande del mundo, todos le han metido mano para satisfacer sus intereses”, me asombró muchísimo ese comentario y empecé a investigar en el Internet, me encontré con cientos de historias, mitos, relatos sobre la Biblia, unos interesantes y otros totalmente enfermos.
Cuando al fin la encontré, me confundí tanto que se me perdían las páginas, ni siquiera entendía cuales eran los libros. Y como toda buena estudiante busqué un texto que no sea muy largo para no complicarme más la existencia. Lo leí y de veras que lo leí. Pero no entendí nada, quizá lo superficial y banal. Un resumen. En la primera parte del libro de Habacuc (1:1 a 2:4) expone en un diálogo con Yahvéh, el drama de los poderes humanos, políticos y económicos, ansiosos por conquistar pueblos, territorios y riquezas y como consecuencia las víctimas tiranizadas, saqueadas y masacradas. El profeta asume la vocería de las víctimas y clama por la redención. Expresa la certeza de la intervención de Yahvéh en favor de los débiles y ratifica que la visión profética se cumplirá en una fecha concreta y si se tarda hay que esperarla, porque vendrá ciertamente y el justo por su fe vivirá (Habacuc 2:3-4). La segunda parte (2.5 a 2:20) es una colección de condenas a los explotadores, opresores e idólatras. El rechazo a la ganancia injusta y a la avaricia se expresa en estilo literario que prepara la tercera parte (capítulo 3), un cántico de gran belleza a la salvación de Yahvéh, cuya elevada calidad literaria ha hecho pensar a varios críticos que se trata de la obra de un autor diferente al de las dos primeras partes.
La total falta de conocimiento respecto a la época, actores, poblados y demás, me llevó a entender que realmente es importante un estudio sobre los escritos antiguos, muy aparte de las creencias religiosas, se denotan circunstancias históricas que han trascendido en el tiempo-espacio, dentro de la evolución del ser humano y del mundo tal como lo conocemos hoy.
Entonces, ¿para que leer la Biblia?, así como Dios nos proporcionó el libre albedrío, cada un@ podemos y debemos elegir si leer este libro y además debemos reconocer que ello se ata a todo tipo de interpretación, debido a las distintas perspectivas que cada persona tiene frente a la vida, la fe, el amor y la religión.
